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Mi opinión sobre la fusión del MINERD y el MESCyT

  • revistalaprensa55
  • hace 2 días
  • 4 Min. de lectura

Pedro Mendoza

Se supone que si el jefe del Estado, un congresista o una institución estatal propone la fusión de dos Ministerios, en este caso el Minerd y el Mescyt, rara vez lo haría atendiendo a razones administrativas o financieras, sino atendiendo a resultados arrojados por variables cuantitativas vistas durante el análisis e interpre­tación estadística de los datos verificados en el desempeño y operatividad de las dos instituciones, individualmente en los que resaltan informaciones que ponen en tela de juicio la eficiencia, la calidad, costes que escalaron conti­nuamente pero que fueron ajenos a una medición de comparación respecto de la calidad y cantidad de la produc­tividad obtenida y la no determinación y fijación de estrategias, metas y objetivos de mediano y largo plazo, acorde con las expectativas de progreso innova­dor-científico-tecnológico a que aspiraría la sociedad ­dominicana.

De modo, que si la Presidencia de la República fue el órgano del Estado que propuso la mencionada fusión, es porque ese órgano cree que si se fusionan el Mescyt y el Minerd, dado que el Mescyt es responsable de la super­visión de la educación superior y de monitorear continua­mente el nivel, calidad y consolidación de los aprendizajes impartidos por las universidades, y que su apéndice el Fondocyt, es quien debe responder por la aprobación, apoyo a la investigación e innovación tecnológica de acuerdo al alcance de solución de un problema prioritario para la sociedad que dicha investigación o innovación tecnológica promete hallar, pues parece que el Gobierno tiene la convicción de que la fusión facilitará un REENFOQUE de las características, la misión y la visión de aquella institución para que finalmente comience a lograr en los próximos años los resultados y productos que se esperaban cuando se tomó la decisión de crear ese Ministerio.

El Gobierno cree que si ocurre la fusión que propone, el reenfoque buscado surgirá casi de manera automática, y que en un tiempo brevísimo veremos los asombrosos resultados de dicho reenfoque.

Es una idea un poco parecida a la de Newton. Según Aristóteles, el cosmos se dividía en dos reinos: el terrenal y el celestial. Pero Newton, 1,600 años después, hizo un reenfoque de esa idea, y mediante la Ley de la Gravedad

En el contexto actual, en que todas las naciones compiten por lograr que sus universidades aparezcan en el Ranking del Centre for Science and Technology Studies (CWTS) de la Universidad de Leyden, cualquiera supone que si el Gobierno propone la fusión de esos Ministerios, es porque está convencido de que la productividad de ­investigaciones y de publicación de artículos en revisas indexadas son muy pocas, así que tenemos un gran retraso en investigación e innovación lo que nos sitúa lejos del Ranking.

Pues hoy, una de las variables básicas que miden el desarrollo de un país es la productividad de conocimientos verificables y citados por otros investigadores. Pero debe entenderse que la propuesta solo mejoraría la productividad de conocimientos de nuestra educación superior si su ­financiamiento es generoso.

Si Harvard (USA) ha bajado del primer al tercer lugar del Ranking (CWTS) mientras han subido por encima de aquella varias universidades chinas, eso ha sido porque el gobierno chino desde del 2000 para acá, ha septuplicado el financiamiento de sus universidades. Ese masivo finan­ciamiento es el responsable de que China ahora mismo tiene a siete de sus universidades encabezando el Ranking de las más productivas del mundo.

Es evidente que el Estado piensa que como el envidiable presupuesto del 4% del PIB asignado al Minerd (751,000 millones) y los 22,805 millones de pesos asignados en el 2025 al Mescyt, no dará origen en un plazo razonable a una evidencia palpable de los frutos esperados en ciencia e innovación tecnológica, pues lógicamente se justifica una fusión que reenfoque las estrategias, el esquema administrativo, planes y fines de esos Ministerios.

Es observable que los servidores y ejecutivos de cada uno de esos Ministerios no caen en cuenta que los fármacos administrados a un enfermo por sí solos no suprimen los síntomas ni curan al enfermo que los recibe, pues para la mejora y cura también son imprescindibles las competencias, un diagnóstico correcto, la buena actitud y la dedicación continua al enfermo por parte de médicos, enfermeras y el personal de apoyo.

Esa es la razón por la que la tasa de mortalidad vista en un hospital guarda una altísima correlación con las competencias, grado de organización, eficiencia, eficacia y actitudes de sus servidores. Si estas son medibles ­estadísticamente, la tasa será baja; si no, será notoriamente alta.

Por todo lo dicho, creo que lo sensato sería dejar al Minerd y al Mescyt como Ministerios separados, pero negociando con los dos gremios profesorales la modificación de una actitud que la Psicología cognitiva llama “mentalidad de soldado”, la cual consiste en alimentar el sesgo de defender mis creencias pese a tener a mano evidencias de que me impongo bajo amenazas. [Julia Calef (2021): The scout mindset: Why some people see things clearly and others don’t. Portafolio/Penguin, USA, 2021].

Otro sesgo a negociar con los profesores del Minerd, es el de la “coherencia excesiva”. Este consiste en que el individuo o grupo ignora o rechaza toda información que no se ajusta a su propia narrativa de los hechos. Además, el Minerd y el Mescyt deben persuadir a profesores y a las universidades de que hace más de 100 años perdió certidumbre y vigencia la hipótesis de los “fenomenistas”, quienes creían que solo debía enseñarse ciencias en todos los niveles de la educación en su forma descriptiva pero nunca en su forma EXPLICATIVA-VISUAL.

Modernamente, todas las ciencias y disciplinas existentes requieren del uso de las dos metodologías simultáneamente porque desde los famosos estudios de George Sperling en Harvard en 1960, se sabe que los aprendizajes en ciencias y tecnologías se desvanecen en poco tiempo, por lo que los dos procedimientos juntos permiten alargar la llamada “comprensión icónica” con lo cual la información sensorial visual y auditiva recibida puede ser procesada y asimilada con mayor precisión lo que eleva el estimulo intrínseco y ese estimulo intrínseco conduce al desarrollo de competencia y tenacidad, y los alumnos imitan la competencia y tenacidad mostradas por sus profesores.

Si la fusión propuesta fuere aprobada y no garantiza el REENFOQUE mencionado y el abandono de los dos sesgos señalados, creo entonces que deben dejarse separados los dos Ministerios.

DR. PEDRO MENDOZA,

Excoordinador de la Maestría de Cuidados Intensivos del Hospital

José Ma. Cabral y Báez, Exdirector de Docencia Médica del Hospital

SEMMA- Santiago y Exprofesor de las universidades PUCMM Y UTESA- Santiago.

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