Irán de Persia bíblica a potencia en Medio Oriente
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Rafael Baldayac
La historia de Irán, el archienemigo de Israel, conocido en la antigüedad como Persia, conecta directamente los relatos bíblicos con su papel actual en Medio Oriente.
Este país pasó de imperio que liberó a los judíos del exilio en Babilonia a potencia regional marcada por tensiones geopolíticas y religiosas.
Irán sigue siendo un actor clave en la región, aunque su rol ha cambiado radicalmente respecto a su imagen en los textos sagrados. Persia aparece 29 veces, principalmente en los libros de Daniel, Esdras, Ester y Ezequiel.
Como Imperio Persa, surge bajo el reinado de Ciro el Grande (siglo VI a.C.). Persia conquistó Babilonia y permitió el regreso de los judíos a Jerusalén, un hecho considerado providencial en la tradición bíblica.
¿Cuál ha sido su rol espiritual? Persia es vista como instrumento de liberación y justicia en los textos bíblicos, contrastando con otros imperios opresores.
En el libro de Esdras se recoge el decreto de Ciro el Grande, rey de Persia, quien permitió a los judíos regresar a Jerusalén tras el exilio en Babilonia.

“Jehová, Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén”. Este episodio convirtió a Persia en un imperio recordado por su papel liberador
El historiador griego Heródoto describió a los persas como un pueblo que “honra a sus dioses, pero permite que otros pueblos honren a los suyos”, destacando su política de tolerancia religiosa, poco común en la época.
Un auténtico testimonio del legado. En Jerusalén, la arqueóloga Rivka Cohen señala: “Sin el edicto persa, el judaísmo habría tenido un desarrollo muy distinto. La reconstrucción del templo fue un acto decisivo para la identidad espiritual del pueblo judío”.
En Teherán, el profesor Ali Reza recuerda a sus estudiantes que “la palabra Irán significa ‘tierra de los arios’, pero el mundo nos conoció primero como Persia. Ese nombre evoca grandeza, imperio y cultura”.
Además, en algunos pasajes, Persia aparece como protagonista en visiones apocalípticas, vinculada al destino de las naciones en los últimos tiempos.
¿Qué es Irán en la actualidad? El nombre “Irán” se adoptó oficialmente en 1935, aunque el país conserva la herencia cultural persa.
Actualmente en la geopolítica, Irán es hoy un actor central en Medio Oriente, con influencia en conflictos regionales (Siria, Irak, Yemen) y tensiones con Israel y Estados Unidos.
Tras la Revolución Islámica de 1979, Irán se convirtió en una república teocrática chiita, marcando un contraste con la Persia antigua, que era más plural en lo religioso.
En el aspecto de la economía y la sociedad, a pesar de sanciones internacionales, Irán mantiene un papel importante en el mercado energético global gracias a sus vastas reservas de petróleo y gas.
La historia del pueblo iraní muestra un contraste fascinante: de ser un imperio recordado por su papel redentor en la Biblia, a convertirse en un Estado moderno que genera debates sobre seguridad global y religión.
Mientras Persia fue símbolo de liberación y tolerancia, Irán hoy es visto por muchos como un foco de tensión, aunque sigue siendo un país con una rica herencia cultural y un pueblo que busca equilibrio entre tradición y modernidad.
En fin, la historia de Irán es la de un pueblo que ha transitado desde las páginas de la Biblia hasta los titulares de la prensa internacional. De Persia, el imperio que liberó a los judíos, a Irán, la República Islámica que desafía a Occidente.
El escritor iraní Shahrnush Parsipur lo resume con crudeza: “Somos hijos de Ciro y de Jomeini al mismo tiempo. Esa dualidad nos define: imperio y república, tolerancia y dogma, pasado glorioso y presente turbulento”.





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