Literatura Pedro Henríquez Ureña, imperecederos apuntes sobre la novela en USA: Un espejo
- revistalaprensa55
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He aquí un resumen de sus postulados sobre la novela, los cuales asombran por su actualidad y posible aplicación al desarrollo de la novelística en nuestro país.

Chiqui Vicioso
Hay que releer los seis ensayos en busca de nuestra expresión, de Pedro Henríquez Ureña para reafirmar la verdad de que todo está dicho en el mundo de la crítica literaria; y, felizmente concluir que lo que hemos tardado tanto en descubrir y formular ha sido planteado con rigor y elegancia por Don Pedro, nuestro erudito fundamental. He aquí un resumen de sus postulados sobre la novela, los cuales asombran por su actualidad y posible aplicación al desarrollo de la novelística en nuestro país.
1.-“Al abrirse el nuevo siglo, la literatura en los Estados Unidos padecía estancamiento. …Fuera de los 4 grandes nombres en literatura (Howels, James, Harte, Mark Twain), la literatura, abundantísima en cantidad, se desenvolvía como interminable pampa sin eminencias. Cuentos y novelas de realismo prudente…teatro abundante, pero nulo en calidad, poesía académica, adornada con gracias leves de simbolismo, pero poco de sustancia. Los más vivaces brotes de personalidad…Emily Dickinson, Stephen Crane, se habían desvanecido en muertes prematuras.
2.-En la vida intelectual escaseaba cultura, sobraban prejuicios morales y tabús religiosos. Sobre la literatura pesaba la ley nacional del optimismo obligatorio…la discusión, hasta el alto para reflexionar, eran pecados de lesa patria. El tono mediocre del mundo intelectual ahogaba los impulsos originales. Único camino de salvación, la rebeldía. Pero no había rebeldes.
3.-Imperaba la mediocridad de 1900, pero iba resquebrándose. Raros estallidos anunciaban cambios. William James asordaba el mundo con el estrepito de mecánico de su flamante Pragmatismo…James abandonaba la tradición del idealismo espiritualista…Si el mundo se americanizaba en las cosas materiales, aquí encontraría la fórmula de americanización para el espíritu. Su pragmatismo…es la última filosofía del siglo IXX…concepción filosófica que iba a definirse como característica del siglo XX en USA.
4.-Entre los jóvenes de 1907, ninguna personalidad como la de Edith Warthon. Sabía de la novela todo lo que podían enseñarle Inglaterra y Francia; manejaba el estilo con estupenda maestría, combinando la precisión de acero y el brillo de cristal; entre sus dones naturales contaba el dominio del juego de motivos que hace y deshace vidas humanas, el sentido del carácter, la observación incisiva, la ironía… Tenia muchos cuentos rotundamente perfectos…novelas de aliento vital: ‘La edad de la Inocencia’…pero su obra se resiente (como en Proust) del excesivo apego al mundo de los afortunados de la riqueza.
5.-La era nueva se abre hacia 1910, no con figuras magistrales sino con multitudes movedizas, rebeldes, destructoras…que no respetan la tradición, la corta tradición intelectual de USA. Tres caminos tomo la revolución, uno de ellos el cambio de temas y formas en la novela.
6.-Habia sido costumbre, al juzgar a USA censurar aspectos parciales de su existencia nacional, esperando que el tiempo los corrigiera. Ahora…se discute el conjunto de aquella civilización, su significado y su valor…se cava hondo para descubrir las raíces del mal…El mercantilismo, la absorbente preocupación por la riqueza…que descontenta más que ninguna, a hombres y mujeres de espíritu.
7-En los USA del siglo XX el pensador y el artista, si son genuinos, son rebeldes: instinto y razón les avisan que la aquiescencia los hundiría en la mediocridad. La preocupación económica no hace solo el daño, es el conjunto de estrecheces heredadas y adquiridas, la religión sin luz del puritano, la asfixiante moral de inhibiciones y prohibiciones, los temores y prejuicios de raza, la interpretación reverencialmente confusa de la democracia.
8.-Uno de los iniciadores de la era de demolición y reconstrucción, Randolph Bourne, aspiraba a fundar “un nuevo espíritu de fraternidad en la juventud de los USA como principio de una actitud revolucionaria en nuestra vida; una Liga de la juventud, conscientemente organizada para crear, en el ciego caos de la sociedad americana, un orden de cultura libre, armonioso, con poder de expresión.
9.-Las discusiones de la vida nacional pululan en la crítica literaria, convirtiéndola en crítica social…Frente a los censores se alza el grupo de apología y defensa…A la retaguardia desfilan los ancianos irritados, creen que el país va rumbo al desastre moral e intelectual; no culpan al filisteo: culpan al rebelde, al reformador.
10.-De todas, la más original forma de critica a la vida nacional es la autobiografía. El ejemplo vino de Henriy Adams, cuya ‘Educacion’ plantea todas las antinomias de Occidente. Ante la vida norteamericana, y sus errores, y sus durezas, y su desperdicio de fuerzas espirituales, no claman, ni apenas protestan: se escogen de hombros, tararean una canción, o se van por senderos solitarios, donde hay pájaros todavía y no corren las multitudes estentóreas en automóvil.
11-La novela está saturada de problemas nacionales. Junto a los que hacen critica de la vida en novela y cuento, están los que hacen caricatura, como Ring Lardner, cuya amarga sátira se emboza en la capa pintoresca del slang, el habla popular espejeante de modismos.
12.-Pero en USA el hombre medio es todo: el archimillonario piensa como el comerciante modesto; el proletario es de origen extranjero, y su ascenso en nivel económico coincide siempre con su americanización en ideas. No se comprenderá al país sin estudiar al hombre medio. Y la novela hace de el su asunto esencial
13,-Como en todos los asuntos, en el orden técnico hay conservación e innovación. Los conservadores se atienen a los moldes del pasado, a las herencias del romanticismo y del realismo: unos, perezosamente esquivando el esfuerzo de inventar formas, como Sinclair Lewis y Theodore Dreiser; otros, activamente, con inteligencia vigilante, como Willa Cather, en quien descubrimos la soledad del alma del norteamericano que no se embriaga con la fruición de las cosas materiales.
14.-La constelación de los innovadores desafía, a las primeras miradas, toda ordenación. Pero pronto la vemos partirse entre intuitivos e imaginativos. Entre los intuitivos: Sherwood Anderson, John Dos Passos. …Las dos tendencias se combinan a veces, como en Waldo Frank. Los intuitivos, llevando la tesis de la metafísica romántica a sus consecuencias ultimas, proceden como si la única realidad existiese en el espíritu, en la intuición inmediata: la novela se desenvuelve dura del tiempo convencional en que todos participan, sin atención dl espacio donde todos caben: se desenvuelve…en la cabeza del protagonista. La forma natural de tales novelas es el monólogo interno, cosas que en las viejas narraciones ocurría excepcionalmente cuando se adoptaba la forma de cartas o de diario.
15.-En el Ulises de James Joyce, la novela se construye como cadena de eslabones puramente intuitivos, sensaciones y recuerdos en el orden espontaneo en que fluye el monologo interno, sin la lógica artificial de la narración clásica.
16.-Los imaginativos…en vez de la sensación simple y la introspección de los intuitivos, que solo saben de si propios, escogen perspectivas, organizan conjuntos. Su imaginería es adorno pintoresco en …Ernest Hemingway: es reconstrucción de ambientes remotos en el tiempo o exóticos por la distancia: invención de reinos fantásticos y deliciosos
¿Contemporáneo? Don Pedro nos asombra y orienta sobre las tan manidas discusiones sobre la novela en pleno siglo XXI. Releer sus Seis Ensayos en Busca de Nuestra Expresión es una tarea vital para todo escritor o escritora que insista en adentrarse en ese oscuro objeto del deseo, de curiosidad, autorreflexión y, a menudo desesperación que puede ser la creación literaria en todos los géneros.





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