La comunicación en la provincia Hermanas Mirabal, crece como la verdolaga, pero con síntomas peligrosos
- revistalaprensa55
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Violencia verbal y denuncias de chantajes, es el discurso que se observa por las redes.

POR RAFAEL SANTOS
La comunicación en la provincia Hermanas Miraba es desastrosa. De hecho, con nuestro presente artículo no pretendo esperar que a quienes les pueda servir el zapato me tiren rosas o piropos; al contrario, me enfrentarán de manera mordaz, con igual o más ímpetu como hace algunos años hicieron, cuando enfrenté acciones como la que ahora observamos, pero alguien tiene que decir algo, y lo diré.
Es lamentable lo que observo en la comunicación digital, porque en la prensa escrita el 99, por ciento no tiene cabida. Allí se imprime otra metodología ética, palabra que la gran mayoría ni por asomo conoce. Me da pena de como la sociedad se está atomizando, en donde cada cierto tiempo sale un nuevo comunicador o fotorreportero a buscársela a como dé lugar, a buscar sonido, muchos a desacreditar la más digna de las profesiones y a causar males, muchos males con un tipo de discurso que nos coloca en un carril poco elegante ante los demás sectores.
Veo muchas vulgaridades, muchas faltas ortográficas, mucha violencia, muchos improperios, muchísima falta de respeto por parte de quienes se hacen llamar comunicadores de las redes o foto reporteros, hacia una sociedad que lo que quiere es otro tipo de discurso, como, por ejemplo, la paz.
Debo confesar que soy poco agraciado en ese sector comunicacional. Con muy pocos de los muchachos que con sus legítimos derechos se las buscan, me trato, es tal la falta de respeto y el poco interés que la gran mayoría muestran para aprender del oficio, que solo basta un celular, un motor y ya eres profesional de la comunicación, ya eres todo un erudito en la materia.
Ahora bien, aclaro, no son todos, una parte de esos muchachos, la gran mayoría provenientes de sectores marginales están haciendo un muy buen trabajo informativo, llevándole hasta la sociedad las informaciones que a lo mejor y por responsabilidades muchas, nosotros los periodistas que trabajamos en medio nacionales no podemos hacer, y eso debemos valorarlo en su justa dimensión y para esos muy pocos, vayan nuestras felicitaciones.
Pero se hace necesario que esos muchachos dejen sus discursos de odios, de resentimientos, de desapego a la verdad, que se formen, que lean. Los libros no muerden, que dejen esas palabrearías baratas y enarbolen otro tipo de comportamiento ante una sociedad que, aunque muchos no lo quieran admitir, un importante sector los está observando, y mañana, cuando se escriba la historia actual, muchos pasarán a la misma como entes disociadores, buscadores de likes en base al morbo, la mentira, la manipulación, el chantaje, y, sobre todo, en base a relajar a una sociedad que en su infinita sabiduría sabrá poner las cosas en su lugar.
Repito, sé perfectamente a lo que me enfrento. Ya con anterioridad algunos que otros, usando el chantaje y la extorsión mediática trataron de colocar nuestra imagen en el feo lugar en el que ellos mismos y misma se encontraban en ese momento, y hoy, muchos de ellos, se encuentra sepultados dentro del lodo social y del cual no han podido salir, pues la verdad tarde o temprano sale a relucir. Esa es la realidad.
Pero repito otra vez, no son todos. Muchos, aunque con sus escasas formaciones hacen un muy buen trabajo, apegado a la verdad y sin buscar otro tipo de sonido que no sea el del reconocimiento de la misma sociedad y ganándose sus chelitos con honradez, respeto y sin propiciarles daños a segundos ni a terceros.
Recuerden algo importante al escribir e informar o desinformar, que las leyes están vigilantes y gracias a Dios ya han comenzado a cumplirse, y en verdad, créanme, no me gustaría que de nuestra provincia hayan condenas que familiares y amigos podrían o podríamos lamentar.
Fórmense, lean, escudriñen, no busquen likes ni ser los primeros, sino ser los más veraces, dejen el morbo y si de verdad quieren ser comunicadores, sean comunicadores, pues si se llevan de estas sanas recomendaciones, al final podrán decir: MISION CUMPLIDA.





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