¿QUE ESTOY GUARDANDO EN MI CORAZON? 2 de 2

POR ANTONIO JIMENEZ
PASTOR EVANGELICO
Con esto se mide el que ha recibido un corazón nuevo, y el que sigue el corazón viejo. Aquí Jesús nos enseña, que lo que hablamos refleja lo que hay en nuestro corazón. Un corazón restaurado lleno de Dios, produce palabras edificantes. Un corazón natural, produce palabra dañina. Lo que hablamos refleja revelan nuestra condición espiritual. Un vaso lleno de agua al moverse, bota agua, en cambio un vaso de lodo, al moverse vota lodo. Cabe preguntarse, ¿De qué está lleno mi vaso?, cuando la vida me sacude, ¿Qué es lo que sale de mí?, enojo, odio, palabras hirientes o sale paciencia, fe, amor, gracia. - El cambio comienza en el interior, pero se nota en lo exterior Este nuevo corazón, con este espíritu nuevo, deben andar de acuerdo a los estatutos de Dios, obedecer se convierte en un deseo, ya no es una carga; la evidencia no será por lo que dice, sino como vives.
Con todo este, Dios quiere tener un pueblo con el cual Él pueda relacionarse, y este es el propósito de Dios, “y me sean por pueblo, y yo sea a ellos por Dios”. No solo de un cambio, o una bendición, se trata de relación. Dios quiere caminar conmigo, tener comunión, ser mi Dios. - De esto fue que habló Jesús, un nuevo nacimiento, una nueva criatura, está hablando de lo que haría de ti y de mí., una nueva creación vestida de Dios. Dios no busca apariencia, sino un corazón transformado: Jesús dijo Los de limpio corazón verán a Dios. El corazón es un depósito, solo se pueden guardar dos cosas, buenas o malas.





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