Inteligencia artificial o la transformación tecnológica de nuestras vidas
- revistalaprensa55
- 19 nov 2025
- 2 Min. de lectura
POR FERNANDO ALVAREZ B.
Jason Leedy y Alexandra Álvarez de Leedy
3/4

La revolución tecnológica abordada, la IA, ha pasado a ser, de un concepto futurista a una realidad; redefine modo de trabajo, aprendizaje, consumo y relaciones en:
1) Educación: personaliza contenidos, facilita la corrección automática, la evaluación del aprendizaje mediante sistemas de tutoría virtual, respondiendo preguntas, generando ejercicios y ofreciendo retroalimentación. En universidades y escuelas, la IA facilita corrección automática y evaluación del aprendizaje. En República Dominicana, universidades exploran la integración de herramientas basadas en IA para apoyar la docencia, la investigación y la gestión administrativa bajo el concepto de que la tecnología no debe sustituir al docente, sino fortalecer su rol como guía mediador.
2) Salud: los algoritmos de visión computacional logran detectar tumores, anomalías cardíacas o enfermedades oculares con niveles de precisión comparables a los mejores médicos. Sistemas como DeepMind Health analizan millones de datos clínicos con diagnósticos o tratamientos personalizados; contribuye al desarrollo de nuevos fármacos y a la predicción de epidemias con análisis de patrones.
Preguntas éticas como: ¿Quién es responsable si un sistema se equivoca? son planteadas. La innovación tecnológica esboza de modo particular la creación de una gobernanza digital con marcos éticos que prioricen la dignidad humana.
3) Negocios: la IA se ha convertido en motor de la productividad, transita por entidades financieras que detectan fraudes y empresas predictoras de demandas, ayudando en toma de decisiones eficientes. La automatización inteligente transforma el empleo; tareas rutinarias desaparecen, surgen nuevos oficios relacionados con la ciencia de datos, ingeniería de software y ética tecnológica, planeando como clave, capacitar la fuerza laboral para aprovechar sus ventajas junto a las máquinas. Según la consultora PwC, la IA podría agregar más de 15 billones de dólares a la economía mundial para 2030.
4) Arte y cultura: está redefiniendo estas actividades de tanta importancia para la sociedad, mostrándose en programas tecnológicos capaces de crear obras, abriendo un debate sobre la creatividad y la autoría. Artistas y escritores ya colaboran con sistemas generativos como ChatGPT, que producen obras originales a partir de breves instrucciones. Este fenómeno ha dado origen a un nuevo campo: la creatividad aumentada, donde la tecnología no reemplaza al humano, sino que expande sus posibilidades expresivas, creciendo los riesgos: desinformación, falsificación de voces e imágenes, manipulación de contenidos y pérdida de empleos. La alfabetización digital y la regulación se vuelven indispensables para evitar que la innovación se convierta en amenaza.
Como afirma Kai-Fu Lee, informático, empresario y escritor taiwanés: “La IA será más transformadora que la electricidad o Internet”, porque no solo amplía nuestras capacidades, sino que reconfigura el propio concepto de inteligencia.
Estamos ante una nueva era en la que los datos son el recurso, los algoritmos son el medio y el conocimiento el producto final, dependiendo su éxito en la capacidad de usarla con sentido ético y humano.
En la próxima entrega abordaremos cómo aprovechar la IA para el bienestar colectivo.
Investigador colaborativo: Diógenes Santos





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