Cayo Báez: Símbolo de resistencia y dignidad dominicana
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Por Che Tapia
La Prensa
Cayo Báez nació en el año 1892 en la comunidad de El Guanábano, hoy municipio Cayetano Germosén, en la provincia Espaillat. Su vida quedó marcada por uno de los períodos más difíciles de la historia nacional: la Intervención Militar Estadounidense de 1916, frente a la cual asumió una postura firme y valiente en defensa de la soberanía dominicana.
Al igual que muchos patriotas de su época, Cayo Báez se integró a la resistencia contra la ocupación extranjera, enfrentando con determinación las acciones de las tropas norteamericanas. Su compromiso con la causa nacional lo llevó a ser apresado, sufriendo en carne propia una de las etapas más crueles de la represión. Durante su cautiverio, fue sometido a torturas inhumanas que marcaron su cuerpo y su vida para siempre.
De acuerdo con testimonios históricos, fue brutalmente maltratado desde la cabeza hasta los pies. Entre los métodos de tortura que padeció, se documenta que los soldados calentaban machetes al rojo vivo para aplicarlos sobre su cuerpo, en actos que reflejan la extrema violencia ejercida contra los dominicanos que se oponían a la ocupación.
Las heridas sufridas lo dejaron al borde de la muerte. Creyéndolo fallecido, sus captores lo abandonaron a orillas del río Camú, en Bonao. Sin embargo, en un hecho que muchos califican como milagroso, Cayo Báez logró sobrevivir, permaneciendo durante un largo tiempo oculto mientras se recuperaba de las graves lesiones.
Su historia no quedó en el silencio. Años más tarde, participó en jornadas de denuncia organizadas por el destacado poeta Fabio Fiallo, quien lo presentó como un símbolo viviente del sufrimiento y la resistencia del pueblo dominicano ante los abusos de la ocupación extranjera.
Cayo Báez falleció en el año 1983 en Bonao, provincia Monseñor Nouel, dejando tras de sí un legado de valentía, sacrificio y amor por la patria. Su nombre permanece como testimonio de una generación que, aún en medio del dolor, no renunció a la dignidad ni a la lucha por la libertad de la República Dominicana.





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