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Escuela y Familia

POR NARCISA VALERIO

La Prensa


Hablar del tema de la relación de las familias y la escuela siempre será de gran valor. Desde hace mucho tiempo se ha venido hablando de la importancia que tiene la integración de los padres en la educación de sus hijos.

Mi pregunta es la siguiente., ¿Qué tan real es la tan mencionada integración a las familias en el proceso de enseñanza aprendizaje?

Si bien es cierto que hay familias que no se aproximan a los centros educativos a verificar que sus hijos estén recibiendo el pan de la enseñanza con la calidad que amerita, no menos cierto es, que hay muchas familias que intentan hacer ese acercamiento y que la escuela tiene cierta barrera que no le permite al padre llegar.

 Otras preguntas que me inquietan son: ¿Qué tan involucrado están los padres en la evaluación de los aprendizajes de los hijos? ¿Toman en cuenta, los centros educativos la participación de los padres al momento de evaluar los aprendizajes? ¿De qué manera se hace? esas son varias de las interrogantes que surgen, ya que se pueden dar situaciones en la que se violenten los derechos de los estudiantes.

 Sabemos que la evaluación no es para castigar al estudiante que no ha alcanzado ese objetivo planteado por el docente, mucho menos es un premio para aquel que lo ha logrado. La evaluación es un complemento para el buen desarrollo de una práctica pedagógica que beneficia tanto al maestro como al estudiante.

Cuando hablamos de evaluación, son muchos los criterios que se deben tomar en cuenta para llevarla a cabo, pero el tema más relevante de este artículo es la integración de la familia en la escuela. ¿Tiene la familia ese grado de responsabilidad que se le ha acuñado en los últimos años de no tener la integración que se necesita en la escuela de sus hijos o es la escuela que no le permite al padre acercarse y, si lo hace es de una manera limitada que solo le permiten llegar hasta donde la escuela desea? De ser así, aumentaría el grado de irresponsabilidad por parte de la escuela, de que la relación escuela- familia esté tan debilitada.

En nuestra sociedad tenemos muchos padres de familia que tienen muy bajo nivel académico y por ende, poco conocimiento de cuál es su rol frente a la sociedad y frente a la educación de sus hijos. Ese padre con bajo nivel académico entiende que la educación de sus hijos está bajo la responsabilidad del maestro, de la escuela y que su rol se limita a simple y sencillamente inscribir el niño.

Sin embargo existe ese otro padre que tiene un alto nivel académico en comparación con el otro, es bachiller, inclusive, muchos padres de las escuelas públicas tienen carreras universitarias y  es el que se interesa por la educación de su hijo, visita la escuela, y  si no puede hacerlo de manera presencial; llama a la escuela, interactúa con el docente, trata de que cada acontecimiento que concierne a la educación de sus hijos, él como padre pueda sentirse involucrado,  o sea, cumpliendo con su rol a ese  padre la escuela,  en vez de aprovechar esos conocimientos, no le permite en muchas ocasiones un pleno acercamiento, ya sea por temor a ser observados y  cuestionado, quizás, por algunas anomalías que este pueda detectar, razón esta produce la limitación al acceso, tanto físico como emocional, del mismo..

Lo que quiero destacar es que ese calificativo que se le ha atribuido  a las familias, de que no cumplen con su rol en la educación de sus hijos, no es del todo cierto., la escuela tiene gran responsabilidad no solamente por limitar a la participación padre en el plantel, sino también, por no diligenciar ese acercamiento.

Es de gran importancia entender que si el padre no va a la escuela el docente debe hacer lo que se denomina visita domiciliaria, de modo tal que pueda conocer la condición en la que viven esos estudiantes y puede inclusive, verificar ciertos motivos que limitan al padre pueda acercarse a la escuela y cumplir con su rol.

Es momento de descargar un poco a las familias, vamos a comprometernos como docente, como escuela vamos a conquistar esas familias, a involucrarlos sin ningún tipo de distinción, de forma tal, que no se sientan aislados y mucho menos, que no se sientan limitadas; que sientan la libertad de dar su opinión en cualquiera de los escenarios al que deben de formar parte.

En conclusión, las educacion de los niños es un compromiso de toda la sociedad y cada uno debe cumplir con su rol. No perdamos el tiempo buscando culpables, más bien, cada uno trate de aportar su granito de arena desde el entorno que le corresponde.

La escuela no puede coexistir sin la familia y la familia necesita la escuela.

 

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